En esta página se mostraran las urgencias más comunes y las más graves, todas requieren de una pronta revisión por un oftalmólogo. Se mostraran ejemplos fotográficos por lo cual si es una persona sensible a imágenes reales con sangre o tejidos expuestos, o están en presencia de niños, absténganse de ver esta página o tomen las precauciones necesarias.
Cuerpo Extraño:
Una de las urgencias más comunes son los cuerpos extraños en la superficie ocular (cornea, conjuntiva), las famosas "rebabas". Estos cuerpos extraños pueden ser desde piedritas, pedazos de plástico, ramitas, insectos, etc. Todo lo que pueda entrar al ojo con el viento y el polvo. Otros dependen de el tipo de trabajo que se tenga, por ejemplo los soldadores, los herreros, los que trabajan con esmeriles, etc., tienen el riesgo de presentar cuerpos extraños metálicos, las clásicas "rebabas", claro que esto depende de las medidas de seguridad que tengan o si las acatan (lentes protectores de policarbonato). Estos cuerpos extraños pueden salirse solos de la superficie ocular, pero muy frecuentemente por la velocidad a la que entran, se quedan incrustados, o bien con ayuda de la fricción con las manos se pueden quedar atrapados por debajo de los parpados. En ese caso la única forma de quitarlos es mecánicamente con unas pinzas, y con los aparatos especiales que un oftalmólogo tiene en su consultorio. Lo que se recomienda en general es NO TALLARSE los ojos, y acudir inmediatamente con el oftalmólogo. Normalmente no tiene consecuencias ni secuelas permanentes, aunque hay casos en los estos cuerpos extraños penetran dentro del globo ocular, y en este caso el manejo y pronóstico depende del daño causado, pero mínimo se tiene que retirar el cuerpo extraño con cirugía.
Conjuntivitis:
El nombre significa "inflamación de la conjuntiva" (conjuntivitis), la cual puede estar causada por infecciones (virales, bacterianas, por hongos), por alergias, por traumatismos, por quemaduras. Dependiendo la causa, son los síntomas que se presentan y el tratamiento que se tiene que indicar. De las conjuntivitis infecciosas, las de etiología viral son las que se presentan de forma aguda y con síntomas muy llamativos. Los síntomas comunes son : ojo rojo, lagrimeo, secreción ("lagaña" o "legaña"), comezón muy intensa y puede haber sensibilidad a la luz y disminución de la visión. Son bilaterales, aunque el primer ojo que da síntomas es el mayormente afectado. Es muy común que se acompañe de un cuadro de gripal al mismo tiempo o recientemente, los virus que causan cuadros gripales pueden causar conjuntivitis también. El antecedente de haber tenido contacto con personas con conjuntivitis viral es importante de igual forma. El tratamiento es sintomático solamente, no hay gotas que eliminen el virus, aunque no deja secuelas. En ocasiones se tienen que indicar medicamentos en gotas con cortisona pero eso depende de la severidad de la enfermedad y del criterio del médico. Las conjuntivitis bacterianas por lo general tienen un curso menos agudo en comparación con las virales, y pueden ser unilaterales o bilaterales, pero en niños sobretodo en bebés pueden haber infecciones bacterianas con cuadros muy severos y de progresión rápida que sin tratamiento tengan secuelas muy graves. Las conjuntivitis alérgicas se pueden presentar de forma aguda o crónica y el síntoma más común es la comezón, aunque también son comunes el ojo rojo y el lagrimeo. Se asocian frecuentemente a otras alergias (Asma, rinitis, sinusitis, dermatitis) y el polvo es el alergeno que más frecuentemente activa la enfermedad.
Glaucoma agudo:
En este tipo de glaucoma el iris al dilatarse (en condiciones de luz tenue u oscuridad, el iris se dilata), tapa la salida del humor acuoso (liquido que rellena la parte anterior del ojo) y de forma muy rápida sube la presión intraocular y se presenta con dolor intenso (en ocasiones causa nauseas y/o vomito), dolor alrededor del ojo y/o de cabeza, sensibilidad a la luz, visión empañada, halos alrededor de las luces (lámparas, luces de automóviles, etc.), y ojo rojo. Se presenta en casos en que la cámara anterior del ojo (espacio entre el iris y la cornea) es muy estrecha, por ejemplo en algunos hipermétropes o en personas con cataratas muy grandes. Esta es una de las urgencias graves, que si no se baja la presión intraocular a tiempo se pueden tener secuelas severas con pérdida del campo visual sin recuperación o inclusive ceguera. El tratamiento puede ser con medicamentos en gotas que bajan la presión intraocular, con medicamentos intravenosos, hasta con cirugía si es necesario.
Oclusión de la arteria central de la retina:
En este padecimiento el síntoma es pérdida de la agudeza visual central de forma súbita. Puede o no haber dolor, no hay ojo rojo. Los antecedentes de riesgo son personas con hipertensión arterial, con diabetes mellitus con estados de hipercoagulabilidad sanguínea (triglicéridos altos), enfermedad cardiaca, arritmias cardiacas, ateroesclerosis, enfermedades de la colágena, usuarios de anticonceptivos. El tratamiento se tiene que realizar en las primeras 24 horas de que ocurrió la oclusión, pero mientras más rápido es mejor. En algunos casos se puede destapar la oclusión con el tratamiento y mejorar la circulación, pero en la mayoría la recuperación visual es muy poca y las secuelas visuales son graves.
Quemaduras por Químicos:
Muchos químicos pueden causar quemaduras con diferentes intensidades, pero las de mayor importancia son por ácidos y por álcali, esta última es la causa más severa. La severidad de la quemadura depende del tipo de químico, la cantidad, la duración de la exposición y el grado de penetración. Por eso la medida más importante es en cuanto se tuvo el contacto con el químico: LAVAR, LAVAR y LAVAR, con agua corriente de la llave (es la de más fácil acceso), por lo menos 2 litros de agua hay que usar para lavar continuamente la superficie del ojo, puede ser agua de la regadera, el lavamanos, manguera, tina, etc. Debe de hacer que el paciente mantenga los ojos manualmente abiertos (con los dedos abrir los parpados) de tal forma que el agua bañe continuamente la cornea y conjuntiva de 10-15 minutos antes de irse a otro sitio. Esto se debe de hacer inmediatamente después del contacto con el químico ya sea en casa o en el trabajo o donde se encuentre el paciente, no esperarse hasta ir a un hospital o consultorio, primero LAVAR y luego entonces sí acudir a un servicio de urgencias donde preferiblemente se pueda revisar por un oftalmólogo, o con su oftalmólogo de preferencia. Es importante acudir a una revisión aunque se piense o se sienta que no hubo daño. Pueden quedar residuos de los químicos incrustados en los tejidos y seguir produciendo daño aun a pesar de los lavados, sobretodo en los químicos tipo álcali. Si no se conoce la composición de la sustancia, llevar una muestra al servicio de urgencias o al oftalmólogo para ser valorada. Las quemaduras por químicos pueden llegar a la ceguera, por eso son una emergencia oftalmológica. Algunos químicos en forma de gas (Utilizados por ejemplo en las tintorerías) pueden ser inhalados y tener consecuencias fatales en cantidades suficientes. Algunos ejemplos de ácidos y álcali son:
Ácidos: Sulfúrico (líquido de baterías de carro), Sulfuroso (Soluciones desinfectantes y conservadores de frutas y verduras, blanqueadores y refrigerantes), fluorhídrico (gasolina, alquilantes), clorhídrico (soluciones de hipoclorito), nitroso (soluciones de limpieza), acético (soluciones de limpieza, vinagre), crómico (soluciones de tintorería)
Álcali: Amoniaco (fertilizantes, refrigerantes, soluciones para limpieza de vidrios y cocinas, desengrasantes), sosa caustica o hidróxido de sodio (elementos de aseos, destapacaños), cal (yeso, cemento fresco con y sin acelerantes de secado, cemento seco), hidróxido de sodio (ruptura de bolsa de aire en automóviles), hidróxido de magnesio (fuegos artificiales).
Traumatismos Oculares:
Cualquier herida es preocupante, pero es especialmente así el trauma ocular. La ceguera es la discapacidad más temida, y de todas las causas de ceguera, el trauma es la más súbita y dramática. La primera causa de ceguera unilateral en el mundo es el trauma ocular. Es importante saber que el lugar en donde ocurren más frecuentemente los traumatismos oculares son en casa, y los niños son muy frecuentemente los involucrados. Es importante saber que objeto fue el que ocasiono el daño (vidrio, piedra, cuchillo, etc.). Y lo más importante es acudir a urgencias a un hospital o clínica, preferentemente donde tengan servicio de oftalmología o al consultorio de su oftalmólogo de preferencia. Las medidas que se pueden realizar inmediatamente después del traumatismo: Parchar el ojo con gasa (estéril si es posible) y cinta (Preferiblemente micropore) de forma que no se presione, debe de proteger y tapar el ojo pero quedar muy flojo. No aplicar gotas ni pomadas dentro del ojo, no realizar esfuerzos (el hecho de pujar es lo que se debe de evitar), ni agacharse, muy importante no tocarse ni presionar el ojo. Si hubo traumatismo en cara o cabeza o en otra parte del cuerpo como tórax, por ejemplo en accidentes automovilísticos, atropellamientos o caídas, se debe de evaluar primero el estado general del paciente, esto quiere decir que se debe de dar prioridad a una evaluación en urgencias de un hospital, sobre todo si el paciente perdió el estado de alerta (se desmayó o sigue desmayado), si tiene nauseas o vomito, si sufre de amnesia o confusión, o tiene heridas evidentes en cráneo o tórax.
Hemorragia Subconjuntival (Los Derrames)
La conjuntiva es un tejido mucoso muy delgado, casi translucido, que recubre la superficie ocular, incluyendo la esclera anterior (el tejido blanco del ojo) y el área por detrás de los parpados. Este tejido es muy vascularizado y cuando se rompe un vaso por diferentes causas, la sangre que sale, prácticamente aparenta estar en contacto con el exterior, y tiene un color muy intenso ("rojo vivo"). Al ser la conjuntiva muy delgada no esconde el color real de la sangre, si lo comparamos con un hematoma en piel, en esta se vería de color morado. Las causas son muy variadas, las más comunes son por: esfuerzos, golpes, el frotar los parpados (de noche al estar dormidos es muy común), y cambios de temperatura. Otra causa no tan común, pero muy importante por las consecuencias que puede tener, es un pico de hipertensión arterial, lo cual puede causar ruptura de los capilares en la conjuntiva y la hemorragia subconjuntival. Casi siempre la hipertensión arterial se acompaña de otros síntomas: dolor en nuca, zumbido de oídos, etc., pero no siempre es así, así que en todos los caso de hemorragia subconjuntival hay que revisar la presión arterial. El tratamiento es sintomático, no hay medicamento que reabsorba mucho más rápido la sangre, así que hay que esperar aproximadamente de 2 a 3 semanas para que sola se reabsorba, no tiene ninguna secuela o efecto en la visión.
Ojo: todo lo descrito en esta página tiene un fin informativo, de ninguna manera substituye el tratamiento y evaluación del médico oftalmólogo o médico de urgencias.
A continuación, al pie de esta página, se mostraran algunos ejemplos fotográficos de algunas urgencias oftalmológicas, por lo cual si es una persona sensible a imágenes reales con sangre o tejidos expuestos, o están en presencia de niños, absténganse de ver esta página o tomen las precauciones necesarias.
Conjuntivitis Infecciosa
"Rebaba" en Cornea
Herida Penetrante
Herida Penetrante Suturada
Quemadura por Álcali
Hemorragia Subconjuntival