Es una enfermedad degenerativa en donde una de las paredes de la retina, la pared más externa, se va desgastando, esto produce inicialmente una disminución lenta (años) y progresiva de la visión. La región afectada es la mácula, que es la retina central. Se presenta en personas mayores de 70 años, es por eso su nombre: relacionada a la edad, pero no se presenta en todas las personas mayores de 70 años. Tiene varios factores de riesgo: edad mayor a 70 años, fumadores, familiares con la misma enfermedad, raza blanca.
Se divide en dos: la forma seca (90%) y la forma húmeda (10%). La primera, es la que mejor pronóstico tiene, y en ella el desgaste de la retina es muy lento pero progresivo, y hasta el momento no hay tratamiento curativo. En el tipo húmedo, esta pared retiniana que se va desgastando, divide la retina de la coroides. La coroides es una capa del ojo muy vascularizada y los vasos sanguineos dentro de esta capa son fenestrados (tienen agujeros), lo cual permite el paso de sangre y líquido a los tejidos circundantes, lo cual es normal dentro de esta capa, pero al romperse la capa de la retina desgastada permite el paso de estos vasos sanguíneos fenestrados a la retina y el líquido y sangre que salen libremente por estos vasos produce sangrados, edema y formación de una membrana neovascular en la mácula (retina central). Esto provoca una disminución en la visión de forma rápida y progresiva y si no se trata, la visión queda severamente afectada. Llega un momento en que este proceso se autolimita y queda una cicatriz, pero la pérdida visual queda severamente afectada. Todos los pacientes con la forma seca de la enfermedad tiene el riesgo de presentar la forma húmeda.
Actualmente hay tratamientos con suplementos vitamínicos y con antioxidantes, que han demostrado eficacia en disminuir el riesgo de enfermedad avanzada, esto no quiere decir que eviten la enfermedad ni que eviten su progresión. Estos suplementos y antioxidantes, son fórmulas muy específicas, no todos los suplementos funcionan. Hay estudios que han demostrado que la ingesta de ácidos grasos omega-3 y de 2 porciones o más de pescado de mar, disminuyen el riesgo presentar la enfermedad. En el caso de la forma húmeda, en años recientes se tienen terapias muy efectivas, las cuales detienen la progresión de la enfermedad y en algunos casos mejoran la visión. Estas terapias son a base de inyecciones intraoculares de medicamentos antiangiogénicos y con terapia fotodinámica (terapia con laser).
A continuación se muestra un ejemplo de una visión central de un paciente con la enfermedad:

Visión de una persona normal Persona con la enfermedad
Una forma de hacer un diagnóstico inicial, e inclusive lo puede hacer el mismo paciente en su casa, es con una cartilla de amsler:

Esta cartilla se puede imprimir y pegar en algún lugar en su casa (el refrigerador) y lo recomendable es 1 vez por semana hacer la prueba: usar sus lentes de armazon y ver por el bifocal o usar los lentes para leer, taparse un ojo con una mano y con el ojo destapado a una distancia de aprox. 30-40 cm. fijarse en el punto de en medio y sin dejar de ver ese punto, de reojo, fijarse en todas las líneas, tanto verticales como horizontales, el objetivo es verlas rectas. Después se tapan el ojo contrario y se repite la prueba con el otro ojo. Si hay algun cambio o ven alguna zona con distorsión en las líneas, anoten bien en que zona y cuáles líneas se distorsionan y acudan con el oftalmólogo de su preferencia.
A continuación se muestra una cartilla con alteraciones típicas de la degeneración macular relacionada a la edad:






