La cirugía de Pterigión tiene 3 indicaciones oftalmológicas:
1. Cuando el tejido Pterigión crece tanto que hay riesgo de que tape la visión o ya tapa la visión.
2. Cuando el tejido causa tracción suficiente en la cornea para deformarla, causando un astigmatismo progresivo significativo.
3. Cuando con el tratamiento conservador (gotas, etc.) no se logran controlar los síntomas.
Otra razón para quitar el Pterigión es estética, si el paciente pidiera quitarlo porque se ve mal, también se puede operar, sabiendo que no es por necesidad si no por estética.
En cualquiera de las indicaciones es importante saber que la cirugía de Pterigión se hace bajo anestesia tópica y local: con gotas de anestesia y una inyección de anestésico en la conjuntiva donde se encuentra el Pterigión. Se utiliza un bisturí y tijeras especiales para quitarlo, y sutura muy fina para cerrar. En ocasiones cuando el Pterigión es muy grande o en casos de reoperaciones en donde vuelve a crecer de forma muy grande, es necesario utilizar un pedazo de conjuntiva sana (autoinjerto) u otro tejido para cerrar el espacio que queda después de quitar el Pterigión.
En general el índice de recurrencia del Pterigión es del 10 %, aunque en personas jóvenes (por lo general menores a 35 años) Ese porcentaje aumenta por tener una mayor cicatrización.
Es importante saber que aún operando el Pterigión, los ojos siguen siendo sensibles al polvo y a la luz del sol, por lo cual las medidas de protección recomendadas antes de la cirugía para que no se inflame o siga creciendo el Pterigión, siguen siendo fundamentales para disminuir el riesgo de recidiva.
Pterigión (Carnosidad) leve:
Pterigión moderado:
Pterigión severo: